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¡Me tiembla el ojo!

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¿A quién no le ha pasado alguna vez que sin venir a cuento y sin relacionarlo con nada especial, le empieza a temblar el parpado?

Generalmente ocurre en el inferior, aunque también se da en el superior, pero en un solo párpado de un ojo al mismo tiempo. No es un movimiento que se aprecie a simple vista, las personas de nuestro alrededor no lo perciben e incluso a veces ni nosotros mismos al mirarnos en el espejo, pero lo notamos. Es como una especie de latido muy rápido que dura apenas unos minutos e incluso segundos y que en ocasiones nos mueven el globo ocular y la imagen tiembla.

Aparecen sin más y con las mismas se van. Es muy común que durante temporadas nos ocurra con frecuencia, y luego pase tiempo sin que volvamos a tener otro episodio.

Las causas más frecuentes de este “ temblor” suele ser el cansancio, tanto visual como físico, la fatiga, el estrés y el consumo excesivo de cafeína.  Otras contracciones más severas también son posibles, sobre todo en situaciones donde el párpado se cierra completamente y cuesta abrirlo, tics…sin embargo, lo más común es que esas microcontracciones sean benignas y no requieren pruebas neurológicas.

Existen algunas pautas para aliviar este movimiento involuntario del párpado:

–          Descansar más. Lo ideal sería dormir las 8 horas diarias recomendadas.

–          Evitar la cafeína, o al menos disminuir su consumo excesivo.

–          Lubricar los ojos con lubricantes oculares, que podrá encontrar en su establecimiento óptico.

 

Cuidado y limpieza de las gafas.

¿CÓMO DEBEMOS CUIDAR Y LIMPIAR LAS GAFAS GRADUADAS O DE SOL?

Para el cuidado de las gafas en general, se recomienda seguir una serie de pautas:

–          Cuando nos quitamos las gafas, la mejor forma es hacerlo con las dos manos, porque de hacerlo con una, podemos deformar la montura.

–          ¿Quién no ha visto a alguien usar las gafas de sol como diadema para el pelo? O simplemente por comodidad  las colocamos en la cabeza. Pues bien, esta costumbre es poco recomendada, ya que la montura se deforma y luego cuando las usamos vamos incómodos porque se nos cae, nos queda torcida…

–          Nunca apoyar las gafas del lado de las lentes, ya que podrían rayarse o romperse con facilidad.

–          Evitar acercar las gafas a fuentes de calor, tales como estufas, calefactores, cocina….porque si son de material plástico, podrían deformarse.

En lo que se refiere a la limpieza de las gafas graduadas, es recomendable limpiar las lentes con frecuencia, además de métodos adecuados. Entre ellos:

–          Nunca limpiar en seco, y menos con las camisetas, paños de cocina que tenemos a mano…

–          Limpieza con agua. Hay que tener especial cuidado con la fuerza y presión que se ejerza sobre la lente ya que algunas son muy sensibles y podrían quebrarse. Este método viene muy bien cuando volvemos de la playa, o estamos en ambientes con mucho polvo. Si en este caso hiciéramos una limpieza en seco, nuestras lentes se rayarían, así que por ejemplo cuando se está en la playa, a la vuelta a casa es recomendable primeramente lavarlas con agua para eliminar cualquier resto de arena y seguidamente secarlo con una gamuza limpia. Es muy importante que la gamuza no esté sucia, ya que la suciedad podría rayar las lentes.

–          Limpieza con productos especiales: son soluciones limpiadoras especiales, de venta en establecimientos ópticos. Aunque su costo es mayor que el uso de agua o una gamuza, el resultado es mejor.

Es importante cuidar las gafas y limpiarlas con cuidado. De esta forma, las gafas graduadas y las de sol pueden durar mucho tiempo, y sobre todo lo más importante, conservar sus cualidades ópticas, tan importantes para el cuidado de nuestros ojos.